El coworking de psicólogos se ha convertido en una alternativa cada vez más utilizada por profesionales y centros de psicología que buscan optimizar espacios, compartir recursos y crear nuevas formas de colaboración entre profesionales independientes.
Sin embargo, este modelo también plantea muchas dudas: ¿cómo debe organizarse correctamente?, ¿qué diferencia hay entre alquilar un espacio y captar pacientes?, ¿cómo debería plantearse la facturación?, ¿es necesario comunicar públicamente que se trata de un coworking de psicólogos?
Para resolver estas cuestiones, desde Eholo organizamos un webinar junto a Vanessa Cantero, de Lidera tu negocio, donde se abordaron los principales aspectos de gestión y estructura que deben tener en cuenta los centros y profesionales que trabajan bajo este modelo.
Durante la sesión se analizaron situaciones reales y se respondieron las preguntas más frecuentes de la comunidad sobre cómo plantear un coworking de psicólogos de forma clara y ordenada.
El nombre del centro no define el modelo de coworking
Una de las dudas planteadas durante el webinar fue si un espacio que funciona como coworking de psicólogos debe identificarse públicamente como tal.
La conclusión principal es que no necesariamente. Que un espacio aparezca como “centro de psicología” de cara al paciente no implica un problema, siempre que la estructura interna y la forma de funcionamiento sean coherentes con un modelo de coworking.
Lo importante no es tanto la etiqueta utilizada hacia fuera, sino cómo está organizado el modelo: qué servicios se ofrecen, qué relación existe con los profesionales colaboradores y cómo se gestiona el uso de los espacios.
Diferenciar el alquiler del espacio y la captación de pacientes
Uno de los puntos más relevantes tratados durante el webinar fue la importancia de separar claramente dos conceptos diferentes.
Por un lado, el uso del espacio profesional. En un coworking de psicólogos, el profesional puede pagar por:
- alquiler de despacho;
- uso de consulta;
- horas de utilización del espacio;
- disponibilidad de un espacio de trabajo.
Por otro lado, estaría la captación o derivación de pacientes, que corresponde a un servicio diferente y debe quedar claramente diferenciado.
Esta separación ayuda a que el modelo sea más transparente y permite definir correctamente qué servicio se está ofreciendo en cada caso.
¿Cobrar por horas o establecer una cuota mensual?
Durante la sesión también se explicó que no existe un único modelo válido. Cada centro puede adaptar la estructura según sus necesidades.
Algunas opciones habituales son:
- establecer una cuota mensual fija por disponer de un espacio;
- cobrar según las horas utilizadas.
Un modelo mensual puede ser una alternativa interesante para aquellos centros que quieren simplificar la gestión, ya que permite que cada profesional tenga su espacio reservado sin depender del número de sesiones realizadas.
El espacio se paga por disponibilidad, no por sesiones realizadas
Otra de las preguntas habituales fue qué ocurre durante los periodos de vacaciones.
En un coworking de psicólogos, el pago está vinculado a la disponibilidad del espacio. Es decir, si un profesional mantiene reservado un despacho y ese espacio no puede utilizarse por otra persona, el servicio continúa existiendo aunque durante ese periodo no haya sesiones.
La clave está en entender que el profesional está pagando por disponer de un espacio profesional, no por cada paciente atendido.
Cómo plantear correctamente la facturación
Durante el webinar también se explicó la importancia de que la facturación refleje claramente el modelo de funcionamiento.
En una misma factura pueden aparecer diferentes conceptos siempre que estén correctamente diferenciados.
Por ejemplo:
- uso o alquiler del espacio;
- servicios adicionales;
- captación o derivación de pacientes.
Lo importante es que cada concepto quede identificado y que exista coherencia entre la actividad real del centro y la forma de facturar.
Definir bien el modelo antes de crecer
Una de las principales conclusiones del webinar es que, antes de poner en marcha un coworking de psicólogos, es fundamental definir qué tipo de relación se quiere establecer con los profesionales.
Tener claro si el modelo se basa en alquiler de espacios, colaboración entre profesionales o captación de pacientes permitirá construir una estructura más organizada y sostenible a largo plazo.
El coworking puede ser una oportunidad para que los centros de psicología crezcan, optimicen recursos y creen comunidades profesionales, siempre que la base del modelo esté bien definida.
Accede al webinar completo
Si quieres conocer todos los detalles, ejemplos prácticos y respuestas a las preguntas que surgieron durante la sesión, puedes ver el webinar completo.
Déjanos tus datos y accede al vídeo completo para profundizar en cómo estructurar correctamente un coworking de psicólogos y resolver las principales dudas sobre este modelo.