La facturación electrónica va a cambiar para siempre la forma en que psicólogas y centros de psicología gestionan sus ingresos. Aunque la nueva normativa Verifactu no será obligatoria hasta 2027, el mejor momento para adaptarse es ahora.
¿Por qué? Porque estamos en una fase voluntaria en la que se puede aprender, equivocarse y ajustar procesos sin riesgo de sanciones. Cuando Verifactu sea obligatorio, ya no habrá margen de improvisación.
En el reciente webinar organizado por Eholo con Vanessa Cantero, asesora fiscal especializada en psicología y fundadora de Lidera tu Negocio, se explicó con claridad qué es, cómo afecta al sector y por qué la facturación es uno de los puntos más sensibles en cualquier consulta o centro.
Resumimos los puntos clave.
Verifactu: el nuevo sistema que cambia la forma de facturar
Verifactu es un sistema impulsado por la Ley Antifraude y alineado con la normativa europea. Su objetivo es muy concreto: evitar la manipulación de las facturas. A partir de su entrada en vigor, todas las facturas emitidas desde un software deberán cumplir tres condiciones fundamentales:
- Ser inalterables: no se pueden borrar ni modificar una vez emitidas.
- Ser trazables: cada factura lleva un código QR y un código hash que permite comprobar si ha sido enviada correctamente a la Agencia Tributaria.
- Quedar registradas en tiempo real: Hacienda recibe la información casi al momento de emitirse.
En la práctica, esto convierte el software de facturación en una especie de “caja negra”, muy similar a la de los aviones: todo queda registrado, sin posibilidad de ediciones invisibles ni saltos en la numeración.
A quién afecta (y por qué en psicología es especialmente relevante)
Verifactu afecta a:
- Autónomos y empresas en estimación directa (el régimen habitual en psicología).
- Cualquier profesional o centro que emita facturas mediante software.
Quedan fuera algunos regímenes especiales, pero la tendencia es clara: la facturación electrónica trazable acabará siendo el estándar para todos.
En psicología esto es especialmente importante porque es un sector con muchas particularidades: sesiones individuales, bonos, facturación mensual, colaboraciones entre profesionales, centros con reparto de ingresos… y todo eso tiene implicaciones fiscales reales.
El verdadero problema: no es Verifactu, es cómo se factura hoy
Uno de los mensajes más claros del webinar fue este: Verifactu no complica la facturación, lo que hace es impedir hacerlo mal. Muchas prácticas que hoy son habituales dejarán de ser posibles, como borrar facturas, cambiar importes o fechas a posteriori, hacer rectificativas mal hechas, emitir todo a final de mes “cuando hay tiempo”...
Con Verifactu, las facturas pasan por dos estados:
- Borrador, se puede revisar y modificar.
- Definitiva, se envía a Hacienda y ya no se puede tocar.
Por eso es tan importante empezar ahora: para adquirir hábitos correctos antes de que el sistema sea obligatorio.
Qué cambia en el día a día de una consulta o centro
La llegada de Verifactu implica varios cambios prácticos:
- No se pueden eliminar facturas, solo rectificarlas.
- No se pueden emitir facturas “con fecha antigua”.
- No se pueden usar varios programas de facturación en paralelo.
- Es obligatorio tener el certificado digital en vigor.
- Todo queda registrado y trazable.
Esto obliga a una gestión más ordenada, pero también aporta algo muy valioso: seguridad jurídica y tranquilidad.
Ventajas reales a medio plazo
Aunque al principio puede generar vértigo, Verifactu también tiene beneficios claros:
- Más transparencia.
- Menos requerimientos de Hacienda.
- Mejor control del negocio.
- Camino hacia declaraciones casi automáticas, como ya ocurre en otros países.
En lugar de ser una amenaza, puede convertirse en una forma de simplificar la relación con la Administración.
Los tres tipos de facturas que usa una psicóloga
En el webinar se repasaron los formatos más habituales en el sector:
1. Factura simplificada. Para importes pequeños (hasta 400 €). No requiere todos los datos del paciente.
2. Factura completa. Incluye todos los datos del emisor y del receptor. Es obligatoria en muchos casos y debe llevar la leyenda legal correcta, sobre todo en servicios exentos de IVA como la psicología.
3. Factura recapitulativa. Muy habitual en consultas: permite agrupar todas las sesiones de un paciente en un mes en una sola factura. Eso sí, debe emitirse dentro de ese mismo mes.
La clave: empezar ahora, cuando todavía es fácil
Verifactu será obligatorio en 2027, pero este año es el mejor momento para adaptarse. Estamos en una fase de transición en la que se puede aprender sin sanciones, probar procesos y automatizar la facturación poco a poco.
Y aquí es donde herramientas como Eholo marcan la diferencia: la facturación electrónica y Verifactu ya están integrados, de forma que la tecnología se adapta al trabajo clínico, no al revés.
¿Quieres ver el webinar completo?
En este artículo has visto lo esencial, pero en el webinar se entra en muchos más detalles prácticos: bonos, pagos fraccionados, colaboraciones, centros, automatización con Eholo, errores habituales y cómo evitarlos.